Agricultura

Clorpirifos: ¿qué es, para qué sirve y por qué se prohibió en Europa?

insecticida

El uso del clorpirifos quedó restringido en toda la Unión Europea en 2020, pero ya desde hace un buen tiempo se venía condicionando el uso de este plaguicida, puesto que diversos estudios han demostrado su peligrosidad para el ser humano. ¿Pero qué es exactamente el clorpirifos y por qué se ha prohibido la utilización de productos que lo contengan en nuestro continente? En este post de Las Jaras ahondamos en el tema para darte toda la información que necesitas.

¿Qué es el clorpirifos?

El clorpirifos es un plaguicida biodegradable organofosforado (que contiene enlaces de fósforo y carbono), usado tanto para tratamiento de plagas en diversos ambientes.

Es decir, básicamente se emplea como un agente de control de plagas, más específicamente de gusanos y otros insectos como los pulgones. Su presencia y uso se debe a que dichos insectos pueden afectar tanto a los cultivos como a otros animales e incluso infestar a algunas construcciones.

Aunque es cierto que originalmente el uso de plaguicidas es orientado justo a la protección de las plantaciones por los graves problemas que generan los insectos, hongos y otras plagas, no es menos cierto que al ser usados dejan residuos en las plantas y pueden llegar perfectamente hasta el ser humano.

¿Por qué se ha prohibido en Europa?

Desde el 2019, Bruselas había informado su intención de suspender el uso del clorpirifos en todo el territorio de la Unión Europea, justo con el vencimiento de las licencias existentes para su compra. Pero si ya desde el 2016 se venía haciendo uso del mismo, ¿por qué ahora se extiende esta prohibición? La respuesta la tenemos en los estudios que demuestran lo perjudicial que resulta para la salud.

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Según un informe entregado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), se llegaron a identificar graves efectos neurológicos y genotóxicos con apenas exposiciones mínimas de clorpirifos.

Los estudios sobre los efectos de productos organofosforados no son nuevos. Diversos científicos han explorado durante décadas los efectos adversos que tiene sobre los seres vivos el uso de plaguicidas con componentes relacionados al clorpirifos.

Pero, ¿cómo afecta exactamente este material al ser humano? Sigue leyendo y descubrirás los peligros que este representa para la salud.

clorpirifos

¿Cómo afecta el clorpirifos al ser humano?

La forma en la que los animales y el ser humano pueden entrar en contacto con el plaguicida clorpirifos es diversa. Puede ser por inhalación, por ingestión e incluso por vía cutánea.

Recordemos que este plaguicida es una toxina para los gusanos y otros insectos y que se ven afectados en su sistema nervioso; por ello la efectividad del producto. No obstante, esa misma toxicidad es transmitida tanto a animales como a los seres humanos, siendo posible que afecte gravemente la salud, específicamente causando déficit cognitivo y problemas conductuales como la hiperactividad.

Algo que han alertado desde hace mucho tiempo los estudios sobre el contacto prolongado de clorpirifos es el daño cerebral que dosis prolongadas, por más pequeñas que estas sean, causan en los niños.

¿Cuáles son los productos de consumo en los que se usaba clorpirifos?

En países como España el uso de este plaguicida ha sido muy frecuente en algunos cultivos específicos, especialmente los de plantas cítricas, por su capacidad para ser afectadas por plagas como pulgones o el propio piojo gris.

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Otras plantas en las que se ha usado comúnmente este plaguicida son los bananeros, los manzanos, los perales, los naranjos, los mandarineros o los olivos.

¿Por qué se usan plaguicidas en los cultivos y cómo afectan a la salud?

Como ya mencionábamos, los plaguicidas se usan para proteger a las cosechas de las terribles consecuencias que hongos y plagas pueden generar en estos y, por ende, en la propia cadena alimentaria tanto de animales como de ser humano.

Sin embargo, el desarrollo de pesticidas cada vez más efectivos pero potentes y peligrosos para el ser humano ha crecido, siendo necesario un estudio amplio de estos y cómo pueden llegar a seguir siendo manufacturados y usados, pero sin afectar la salud.

Algo a destacar de muchos de estos productos es que son compuestos químicos elaborados con componentes que resultan verdaderamente dañinos para los organismos. Los clorpirifos, por ejemplo, tienen compuestos que afectan, como bien hemos indicado, al desarrollo del cerebro y las habilidades cognitivas.

Por ello, resulta inconcebible exponer a cualquier persona a los mismos, por más que su uso pueda ayudar a combatir plagas en los alimentos. Pero algo aún más preocupante es que estos plaguicidas pueden quedarse presentes en el ambiente por mucho más tiempo del que deseamos. ¿La razón? Su durabilidad por mucho tiempo tanto en el agua como en el propio suelo.

pesticida

Uso consiente de plaguicidas y el control de los mismo

La razón de la prohibición de clorpirifos en el combate de plagas en los cultivos de toda la Unión Europea no es otra que llevar a cabo una acción efectiva que evalúe el uso consiente de estos compuestos. Si bien es cierto que dada la creciente y demandante producción de alimentos y el propio cambio climático el combate de plagas y hongos se hace cada vez más feroz, no deja de ser menester de las autoridades y del propio consumidor hacer un uso inteligente de los plaguicidas u otros métodos de control.

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En efecto, llevó mucho tiempo tomar la decisión de prohibir en la Unión Europea el uso de clorpirifos, pero resultó ser la más acertada, especialmente proyectado a futuro la salud, tanto de los propios agricultores como de los otros agentes relacionados con las cadenas de distribución y otras empresas, así como al consumidor final.

Recomendaciones finales

Algo que desde Las Jaras queremos recordarte es que siempre hagas un consumo consciente de tus alimentos. Revisa sus etiquetas, comprueba su procedencia y la forma de cultivo y transporte de los mismos.

Algo muy inteligente es siempre optar por productos locales, tratados de manera natural y ecológica. Esto puede ser garantía de que son alimentos tomados de la huerta y destinados al público exactamente en su temporada, sin pasar por procesos de conservación u otros que puedan afectar tu salud y de aquellos que más amas.

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