Agricultura

El poder de las semillas gourmet

Las semillas de chía

Las semillas de chía proceden de una planta herbácea de la misma familia que la menta o la salvia, originaria de México. Ingrediente básico de la dieta de los mayas y los aztecas y recurso indispensable en la dieta vegana, la chía goza en los últimos años de un verdadero éxito planetario.

Su peculiaridad es que, mezclada con agua o algún otro líquido, forma un gel mucilaginoso parecido a la clara del huevo y con las mismas propiedades ligantes y espesantes. Esto la convierte en una aliada en las recetas que quieran o deban prescindir del huevo.

Desde el punto de vista nutricional, la chía es rica en proteínas completas, minerales, vitaminas (C y B9), antioxidantes y fibra. Además, es una de las principales fuentes vegetales de omega-3 y no contiene gluten. Recientemente la marca de lácteos Pastoret ha sacado al mercado un kéfir –la bebida de leche fermentada del momento– con semillas de chía. Bienestar al cuadrado.

Lino: tesoro natural en formato mini

El lino es otra supersemilla, esta vez originaria del Mediterráneo. Es muy rico en proteínas, fibra (la variedad marrón más que la dorada) y antioxidantes.

Aunque su verdadero “superpoder” es el elevado contenido en ácidos grasos esenciales, tanto omega-3 (es uno de los alimentos vegetales más ricos) como omega-6. Como la chía, las semillas de lino también desarrollan una textura viscosa al entrar en contacto con agua u otro líquido y pueden utilizarse como sustituto del huevo.

La quinua o quinoa es un pseudocereal, pues aun no perteneciendo a la familia de las gramíneas, sus semillas sí se parecen a los cereales. Es originaria del norte de América Latina y era uno de los ingredientes básicos de la dieta de los Inca. Nosotros llegamos a descubrir sus virtudes un “poquito” más tarde, convirtiéndola finalmente en uno de los alimentos más de moda.

Los granos de quinua contienen todos los aminoácidos esenciales para el organismo y son ricos en hierro, calcio, manganeso y fibra. Pueden cocerse como arroz, añadir a una sopa, por ejemplo, o también hacer panes y palomitas.

A tener en cuenta: hay que lavarla un poco en agua fría para eliminar las saponinas, compuestos amargos defensivos que se encuentran en la parte exterior. Existen varios tipos de quinua, como la blanca, la roja y, la negra, más sabrosa y crujiente. Las tres variedades se pueden adquirir en las tiendas de Pepita y Grano.

Enkir: el más antiguo, el más actual

El Triticum monococcum es una de las variedades de trigo cultivadas por el hombre más antiguas. En España se conoce como escanda, el Alemania como einkorn y en Italia como enkir. Aquí la empresa Mulino Marino –una referencia entre los gourmets y profesionales del pan y las harinas– comercializa una selección única y exclusiva de las más de 200 variedades de Triticum monococcum existentes.

Este enkir se cultiva en Piamonte, a 500 m sobre el nivel del mar, y luce como ninguno el adjetivo “biológico”, pues apenas necesita abonos y es muy resistente a patógenos y parásitos.

¿Por qué el enkir podría convertirse en uno de los cereales más exitosos? Porque es bajo en gluten y rico en proteínas y betacaroteno (vitamina A), algo que le confiere un bonito color dorado. Además, presume, nos comentan, de un sabor muy marcado, que va desde los tonos afrutados a los más vegetales de la alcachofa y cardo. Toda una delicatessen.

 

Fuente: abc